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Cuando todo falla

posted Jun 4, 2019, 7:38 AM by Edu

Cuando todo falla … seguramente es lo que pensaron en Chernobyl segundos antes de disfrutar de unos fuegos artificiales de lujo con saturación tono chalecoreflectantenriquecido … cuántas veces nos adentramos en una autopista y circulamos super happies mientras el motor de un camión de margarina prende fuego segundos antes … margarina … a nadie se le ocurrió podría ser un producto inflamable … a nadie se le ocurrió que un ventilador podría empujar el humo más rápido que Usain Bolt saliendo de su coche camino del lado Francés del túnel de Mont Blanc … lo cierto es que los desastres ocurren y aunque muchas veces libramos -y con cierto aire infantil acabamos haciendo el “arquero” con el aún todavía humeante trasero chamuscado- no cuesta nada prever lo que podemos hacer en cada escenario al que nos enfrentamos en la vida.

Quizás uno de esos escenarios predecibles a veces no imputa tanto a personas sino a pertenencias, en nuestro caso pertenencias empresariales y claro ahí sí que vamos cubiertos: seguro contra robo-incendio y pista.

Vamos, que si nuestro horno float fenece bajo la grúa puente víctima ésta a su vez de una sobredosis de speed que le hace salir espitada de sus carriles porque al operario reo éste de un paroxismo tras una inesperada subida de sueldo deja el botón en FastForward mientras en resto de la nave contempla cómo a cámara lenta “eeeeeel puuuuuuueeeeenteeeeee avaaaaanzaaaaa ineeeeexooooooraaaaaableeee haaaaaciaaaaaaa suuuuuuuu tooooooopeeeeee”

Y pum. Catapum.

Pues eso, seguro contra robo-incendio, a tomar por culo el coste-oportunidad, con suerte si nos recuperamos de ésta no cerramos la empresa. Y a tomar por culo subida de sueldo: claro.

Siguiente seguro: robo-incendio-lucro cesante. Y pista.

Bien no pasa nada porque de esta libramos. O no. Ya hemos protegido lo tangible, nuestra productividad está salvaguardada. Lo mismo que el tope -ahora de ferrocarril- de la grúa puente.

El destino sin embargo parece nos persigue y el karma en una especie de continua evolución pedagógica nos castiga de nuevo. Nuestro querido operario tras 5 años en la “nevera” de nuevo es comunicado candidato a subida de sueldo y aun con menos pelo y más canas su incólume temperamento de nuevo le juega una mala pasada, "a tomar vientos, me voy a fumar un trujas al baño que no me fío de ese tope antidisturbios". Poseído por el jolgorio, presto de nuevo y camino de la grúa lanza en bello, limpio y nítido tiro parabólico la todavía humeante colilla a esa papelera de Administración donde nadie debió depositar ese paño con restos de grasa industrial.

El karma no es del todo injusto, las huellas de ADN parece desaparecen con los 400º. Nos sobraron otros 250º que nos dieron para un bonito colapso del hormigón armado del edificio de oficinas. La triangulación de antenas móviles no pudo situar al operario con la suficiente precisión y la reputación de empedernido fumador del gerente le libró del paralelo juicio social.

Esta vez el horno quedó indemne, no así las oficinas, sus libros contables y claro: el CPD. El CPD con todo.

Tooooodo: patrones, troqueles, pedidos, clientes, proveedores, consignas, diseños, proyectos, know-how, teléfonos, programas, servidores, discos, backups, electrónica de red ...

… ERP, CRM, BI, IA, IT, OT, IoT ...

… la de mierda que podía haber ahí ...

¿y ahora qué? El seguro da para el edificio y con suerte unos nuevos servidores -el hierro-, ¿y la información? ¿me la invento? ¿estará por ahí? … en algún lugar entre la constelación de Andrómeda y Casiopea … ¿posesión cerebral tal vez? Que el Brexit no nos prive de flema british porque flema e impasibilidad vamos a necesitar.

Probablemente éste es de los casos que podemos juzgar como irreparables, por lo menos en el corto-medio plazo. Y los seguros, del valor imputable a la información: no quieren saber nada. En fin, que nos hemos quemado algo más que el trasero.

¿Qué podíamos haber hecho? Lo primero, reflexionar.

- ¿qué da valor a mi empresa? La máquina o la información, la información o la máquina. Con la información adecuada la máquina la podemos reconstruir, sin información no hay máquina, no sin recurrir a posesión cerebral del Ingeniero de turno, con suerte si a la vista del desastre no ha decidido huir a la competencia.

- ¿Cuánto invierto en mi información? Como mínimo, tanto como para ser capaz de rehacer tu máquina … y toda la familia de acrónimos que la acompañan y me facilitan ganar dinero.

- ¿Cómo podíamos habernos protegido? 3 soluciones intrínsecamente relacionadas: virtualización, backups y réplicas y 1 socio tecnológico que me ayude ponerlas en marcha.

La virtualización nos permite la portabilidad de nuestros sistemas informáticos, es decir, nos permite trasladar todos nuestros sistemas de información de un hardware a otro de una forma transparente, rápida y sencilla.

Todo lo que estaba soportado por nuestro ahora humeante chasis de servidores puede ser volcado en ese nuevo y reluciente rack que el Seguro nos va a poner en el nuevo edificio.

Los backups dan soporte a esa información. Se almacenan en algo tan innovador y evolucionado como un “disco duro”. Pero por favor, elige una ubicación remota.

Las réplicas no es más que una instantánea de todos nuestros sistemas de información que puede comenzar a correr en paralelo en cualquiera otra ubicación. Nos permite no tener que esperar a que el seguro ponga en marcha ese nuevo edificio y CPD. Generalmente se factura por almacenamiento, licencias adicionales y pago por uso.

El socio tecnológico, a evitar: el cuñado informático, el Ingeniero de Calidad avezado en informática reciclado multiusos y conseguidor, la tienda de barrio, el nodoyabastohoytejodesfreelance, la megaconsultora pongobecariosupermonoapreciodesenior …

Contrata una empresa seria:

- Con Ingenieros de Sistemas y Telecomunicaciones. Mejor con experiencia. Sí, ese de pelo cano sin impronta de triunfador, no llega en un F-16 ni se descuelga en tu CPD como Tom Cruise, probablemente con balones de fútbol y pegatinas de Nemo en el coche. No vende motos, vende confianza: la que esta sociedad ha perdido en el bagaje y la veteranía.

- Cuantos más elementos de la cadena controle dicha empresa: mejor. Menos tendrá que recurrir a terceros y menos probabilidad de caer en fuegos cruzados.

¿Y después de todo esto? El Karma contrataca, nuestro edificio ha resurgido y ahora mutado en torre castillo con piedra ignífuga contra aviones y dragones. El CPD, última generación, grupo electrógeno, refugio nuclear y stock de 10 años de comida en lata. Y nuestro socio tecnológico que ha puesto todo en marcha: virtualización, backups y réplicas en CPD remoto

No pasa nada aquí llega nuestro operario que ya no luce cana sino bata y calva, no ha habido huevos de reubicarle en taller. Un puesto en oficina en logística, algo sencillo, sin riesgos. Email de RR.HH advirtiendo de la llegada del Mesías, la por fin ansiada subida de sueldo, envuelta en el papel de regalo de un adjunto con el nombre de “nómina.docx” y claro, ahí poderoso, imparable, como tren bala bajo el Fuji hace doble click nuestro querido operario mientras el Karma retrotrae y muta el Fuji en Krakatoa que revienta la red, como una reacción en cadena los discos se cifran y se pierde el acceso a todo el sistema de información. El operario ya no fuma, directamente duda entre salir corriendo o un sacrificio-inmolación en el horno float.

Se llama al consultor tecnológico que, ante la histeria general, identifica lo acaecido: una infección por CryptoLocker, pone un punto de cordura y tranquilidad e invita a un café a nuestro operario, aísla su máquina de la red y notifica por correo interno el origen del problema para evitar más usuarios “motivados” por la subida de sueldo, comienza a restaurar los backups remotos de las máquinas y servicios involucrados. En unas pocas horas se restaura el servicio y la operativa de la compañía.

No tengo claro si el Karma o nuestro operario, como la ardilla de Ice Age, seguirán en su búsqueda de la bellota que dé paso a una nueva Edad de la Información. Lo que sí tengo claro es que lo mismo uno sólo quiere rodearse de sus mejores amigos cuando pasa una mala racha, en el mundo “empresa” de la misma forma deberemos escoger a nuestros socios y trabajadores.

Va por todos vosotros ;-)


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